Vázquez Montalban y el bacalao
abril 10, 2012 Deja un comentario
Vázquez Montalban, escritor conocido alcanzó notable reconocimiento con sus novelas detectivescas, en las que Pepe Carvalho, tal vez el más gourmet de todos los detectives afrontaba con notable perspicacia y destacable humor negro casos con un destacable carácter hispano. Conocida era la afición de este autor hacia la gastronomía que se veía plasmada en no pocos de sus escritos. En estos días de algo más de relajo he descubierto un relato corto cargado de referencias al buen comer… Y al buen beber. Se titula “Reflexiones de Robison ante un bacalao”, un texto de 1995 publicado en una de esas baratas colecciones con las que nos premian periódicamente diferentes publicaciones.
El texto, atractivo y adictivo, aparece preñado de reflexiones gastronómicas.. Es incluso gastrosóficas, con referencias clásicas, citas para enochalados, guiños a la alta cocina nacional y extranjera e incluso alguna receta. Un divertimento de menos de 100 páginas que se puede devorar en pocas horas.
La compañía imprescindible…. Una buena copa de vino… En mi caso un atractivo vino tinto, de perfil Atlántico, una de esas mencías con las que nos regala la Ribeira Sacra y que se toma con la alegría y facilidad con las que caen las hoja del libro: Vía Imperial mencía 2010, con un peculiar diseño de las etiquetas que parece sacado de un viejo catalogo, con cierto aire “demodé”.






Este queso en concreto está hecho con leche de vaca y leche de oveja. El Robiola forma parte de una ‘familia’ de quesos de distintos tamaños elaborados con diferentes mezclas de leches (1, 2 y hasta 3 leches, concretamente o leche de vaca, o de oveja y vaca, o de de cabra, oveja y vaca) y que se carácterizan por períodos cortos de maduración (unos 3 días) y por su corteza “florecida” que es comestible. Es un queso de pasta cruda no prensada, que se elabora bien con leche cruda bien con leche pasteurizada.