PRESENTACIÓN DE LA AÑADA 2018 DE LA D.O. RIAS BAIXAS

PRESENTACIÓN DE LA AÑADA 2018 DE LA DO RIAS BAIXAS – Hotel The Westin Valencia (Spain), (27/06/2019)

The Denominación de Origen Rias Baixas is a designation of quality related to cellars in some areas of galician region. This D.O. has five sub-areas (Condado do Tea, O Rosal, O Salnés, Ribeira do Ulla and Soutomaior).
The authorized grape varieties are:
White: Albariño, Loureira blanca or Marqués, Treixadura, Caiño blanco, Torrontés and Godello.
Red: Caiño tinto, Castañal, Espadeiro, Loureira tinta, Sousón, Mencía, Brancellao and Pedral.
The white Albariño being the most recognized grape variety.
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La D.O. Rias Baixas es una denominación de origen gallega que cuenta con cinco subzonas (Condado do Tea, O Rosal, O Salnés, Ribeira do Ulla y Soutomaior).
Las variedades autorizadas son:
Blancas: Albariño, Loureira blanca o Marqués, Treixadura, Caiño blanco, Torrontés y Godello.
Tintas: Caiño tinto, Castañal, Espadeiro, Loureira tinta, Sousón, Mencía, Brancellao y Pedral.
Siendo la blanca albariño la variedad más reconocida.

Morning session

  • 2018 Santiago Ruiz Rías Baixas O Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de 80% Albariño, 8% Loureiro, 5% Caiño blanco, 4% Treixadura, 3% Godello. Pajizo. Nariz fresca, vegetal, con un fondo tropical. En boca tiene buen ataque, amargos intensos, bien de acidez y bastante largo.

  • 2018 Terras Gauda Rías Baixas O Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de 70% Albariño, 22% Caiño blanco y 8% Loureiro. Pajizo. Ligera reducción, manzana fresca y algún matiz vegetal. En boca entra bien, pasa fluido pero con materia, notable acidez, cierta verticalidad. Claramente falto de botella.

  • 2018 Señorio de Rubiós Rías Baixas Señorío de Rubiós Condado do Tea – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Albariño, Godello, Torrontés, Treixadura y Loureira. Pajizo. Nariz expresiva, melón frances y cierta tropicalidad. En boca untuoso, con buena acidez, pasa con franqueza, muy disfrutable.
  • 2018 Bodegas Altos de Torona Rías Baixas Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Pajizo. Nariz con notas tropicales (mango) y matices vegetales. En boca tiene buen ataque, cierta untuosidad pero paso fluido, muy buena acidez y bastante longitud. Disfrutable.

  • 2018 Adegas Valmiñor Rías Baixas Davíla – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de Albariño, loureiro y treixadura. Pajizo. Notable expresión vegetal, fruta blanca. En boca tiene buen ataque, fluido, con buenos amargos, muy buena acidez y bastante longitud. Se nuevo se le nota falto de botella.

  • 2018 Bodegas Altos de Torona Godello Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Fruta con hueso, fruta blanca. Buen ataque, paso cremoso, muy buena acidez. Largo. Muy rico y disfrutable.

  • 2018 Pazos de Lusco Rías Baixas Lusco – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ligera reducción, atractivo lado vegetal, fruta con hueso. Buen ataque, paso fluido pero con sensación de materia, muy buena acidez y bastante longitud. Bien perfilado.

  • 2018 Albamar PAI – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Pajizo. Reducido, fruta blanca y algún apunte tropical. Con materia pero también con excelente acidez, largo, bien definido y con profundidad. Le vendrá bien algo más de botella.

  • 2018 Do Ferreiro Albariño Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Bastante cítrico, fruta blanca, buena definición. En boca entra bien, pasa fluido, con excelente acidez, buenos amargos y notable longitud. Muy rico.

  • 2018 Bodegas As Laxas Rías Baixas Bágoa do Miño – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ligera reducción, algo menos de intensidad olfativa pero muy buena definición. fruta blanca, matices florales. En boca tiene buen ataque, pasa fluido, bien de acidez, peso de fruta, bastante longitud.

  • 2018 Bodegas del Palacio de Fefiñanes Rías Baixas Albariño D Fefiñanes – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Perfil “clásico”, sin apenas tropicalidad (algo de piña madura), algo de fruta blanca. No hay mucho volumen pero si buena definición. En boca tiene buen paso, notable frescura, excelente acidez y notable longitud. Algo falto de botella.

  • 2018 Bodegas del Palacio de Fefiñanes 1583 – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Delicado, cítrico, matices de fruta blanca. En boca es fresco, muy jovencito, con amargos ligeros y bastante persistencia. De los más faltos de botella entre los vinos catados.

  • 2018 Chan de Rosas Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    El Chan de Rosas Clásico es un monovarietal de albariño, con buena fruta y una nariz bien perfilada. En boca resulta afilado, con notable frescura. Le falta botella.

  • 2018 Chan de Rosas Albariño Rías Baixas Cuvée Especial – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Mas cremoso y con más sensación de fruta que el “clásico”. Cierta mineralidad. Ligeros tostados. Buena acidez.
  • 2018 Paco y Lola Albariño Rías Baixas No. 12 – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Frizzante, ligera reducción, fruta blanca, sensaciones maduras. En boca cremoso, con muy buena acidez, refrescante y bastante persistente. De trago largo.
  • 2018 Veiga Da Princesa Albariño – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Maduro, hay notas de piña, uva y algún otro matiz tropical . En boca la entrada es muy buena, fluido pero con materia, excelente acidez, bastante persistente y muy disfrutable.

  • 2018 Maior de Mendoza Rías Baixas Fulget Cuvee – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Fruta blanca. Matices tropicales. Algún apunte cítrico. En boca bien definido, con sensación de fruta, fresco, largo y bien perfilado.

Although all the wines tasted showed promise and even some were quite enjoyable, the truth is that they are wines that improve with some additional ageing in the bottle. In these moments the 2016 and the 2017 vintages bring – in general – more pleasure.
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Aunque todos los vinos catados apuntaban maneras e incluso algunos resultaban bastante disfrutables, lo cierto es que son vinos que ganan con algo de tiempo en botella. En estos momentos los 2016 y los 2017 aportan -en general- más placer.

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Mencia & Yarza (Penya la Verema)

Pues está claro que no ando sobrado ni de tiempo ni de ganas de escribir. El vino sigue siendo una parte muy importante de mi día a día, pero entre catas, clases en el grado de de Ciencias Gastronomiacas y algún que otro evento, no parece que mi vida de más de sí y más dado que mi dedicación “principal” sigue estando ligada a la economía pública junto con la mayoría de mis clases, en la facultad de Economía de la Universidad de Valencia.

No obstante, el verano trae algunos momentos de recogimiento y en uno de estos me he animado a reflejar esta cata de la Penya La Verema, que aunque “viejita” sigue dando algo de guerra. Concretamente me refiero a la cata 289 que tuvo lugar en Mayo de este mismo año  y cuyo relato abordo a continuación.

Cata 289 de la Penya La Verema, 19 de Mayo de 2019

Aunque parecía que se había consumado la deriva de la penya hacia las catas “puras” en las que la cena fuera una parte marginal de las reuniones, siguen habiendo importantes inercias que nos llevan a catas con cena. Esta cata fue de algún modo una vuelta a las “raíces” y para ello el organizador, Quique Lozano, eligió el Restaurante Yarza, en Russafa. 

La cata tuvo un claro perfil, mencias del Bierzo ensambladas con otras variedades y también recuperamos la tradicional adición de un vino infiltrado, en este caso un Burdeos de muy buen nivel que acabó ganando la cata.

Los vinos catados fueron por orden de clasificación:

  1. Le Carillon d’Angelus 2015 (83,50)
  2. Dominio de Anza Finca El Rapolao 2016 (83)
  3. Villa de Corullón 2015 (80,17)
  4. Rapolao la Vizcaina 2016 (75,67)

En los links de CellarTracker se puede encontrar mis notas de cata, por si fueran del interés de alguien, pero quiero permitirme comentar las carácterísticas básicas de cada uno de ellos. 

El Carillon d’Angelus es el segundo vino de Château Angélus, la prestigiosa bodega de Saint-Emilion. En este año se elaboró con un 50% de merlot, un 40% de cabernet franc y un 10% de cabernet sauvignon. Se crió en barricas francesas, la mitad nuevas y la mitad de segundo uso durant 14 meses. Un tinto aún joven pero muy prometedor con personalidad y buena definición y que catado a cigas destacó frente al resto de vinos catados.

Dominio de Anza Finca El Rapolao elaborado por Diego Magaña con uvas de la Finca El Rapolao, fruto del ensamblaje de un 90% de mencía y el resto Alicante-Bouschet y sousón. Fermentó en barrica y pasó 12 meses en brricas nuevas de roble francés. Un tino con magnífica presencia con un perfil más mediterráneo que atlántico.

Villa de Corullón es ya todo un clásico del Bbierzo, o al menos de la renovación de dicha zona de la mano de los descendientes de J. Palacios, es “vin de Village” y se elabora bajo la dirección de Titín Palacios. En este caso se trata del ensamblaje de un 89% de mencía, 9% de uvas blancas y un 2% de otras tintas. Se crió durante 13 meses en barrica. De nuevo un vino en el que pria más el caracter mediterráneo frente a otras elaboraciones de la bodega.

Finalmente catamos el Rapolao la Vizcaina 2016 que elabora Raúl Pérez también en la finca El Rapolao para el proyecto La Vizcaína de Vinos. Se elabora con un 90% de Mencía y el resto es Bastardo y Garnacha tintorera. La uva no se despalilla, macera durante 30 días y se cría durante 12 meses en barricas de roble frances. Para mí el vino más complicado, se mostró muy reducido, quizás necesitado de más botella, y no acabó de expresarse en plenitud, lo que se apreció en ls valoraciones de la mayoría de catadores. 

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La cena tuvo lugar en el restaurante Yarza, en la Calle Císcar, 47 de Valencia, cuyo lema “cuina del passat, menjar del futur” dice mucho de su filosofía. Una cocina con raíces al cargo del cocinero Manuel Yarza que me recordó al concepto tradicional y ya casi perdido de las casas de comidas con su justo punto de actualización. Tomanos una crema de calabaza muy rica, una ensaladilla rusa bien solventada, bravas -pues eso, bien hechas y sin toques exóticos-, unos resultones buñuelos de bacalao y de plato fuerte una merluza a la navarra, que estando buena fue el plato que menos me llamó la atención. Postres al centro para acabar. Todo esto lo regamos primero con un Ribeiro muy solvente, el Ramón do Casar 2018, luego con un Rioja con años, el Viña Real Reserva 1985 que aunque con sintomas de fátiga aguanto bien el tipo y se mostró muy fino y para cerrar la cena un seductor Lustau Vintage Sherry 2002, uno de esos vinos indefinibles con los que nos suelen regalar los sentidos los amigos de Lustao, un palomino “dulce” con una larga crianza oxidativa y estática que me resultó muy convicente.

Buena cata la que nos preparó Quique Lozano -de quien también procede la foto- e interesante descubrimiento este Yarza, que promete ofrecer unos más que interesantes menús al medio día, dado su natural tendencia hacia los guisos de cuchara.

 

 

Cata 282 de la Penya La Verema: Espumosos del Penedés.

Cata 282 de la Penya La Verema: Espumosos del Penedés. Valencia, 19 de Julio de 2018. Restaurante del Mercado de SanPau.

Bajo la batuta del organizador, Quique Guillem, llegó la hora de la cata previa a las vacaciones. Como no podía ser menos para hacer frente a la canícula valenciana se buscó vinos con frescura y la elección se decantó en favor de vinos espumosos y Quique nos preparó toda una encerrona en la que con espumosos con mucha personalidad buscó, a ciegas, ver si los catadores éramos capaces de identificar el origen de los vinos y tengo que decir que no fue fácil. Concluido el reto y destapadas las botellas más de uno nos sorprendimos al ver que se trataba en los cuatro casos de vinos del Penedés.

El ganador de la cata fue un imbatible Turó d’En Mota que tuvo la máxima puntuación tanot en media ordinaria (83,75) como en acotada (83,33) y la menor desviación típica en puntuaciones. Era uno de los grandes y, a ciegas, no dio lugar a dudas.

El segundo clasificado fue un cava que o había probado nunca, María Rigol Ordí Gran Reserva brut nature 2011, un cava con una relación calidad/precio magnífica, que obtuvo una nota media acotada de 82 y también una desviación típica baja.

El tercer clasificado fue el Bufadors Vinya del Rascarà 2013, novedad en el mercado, el más joven de la cata y en mi opinión, bastante necesitado de botella. Su media acotada fue de 77,33 con una desviación típica de 4,72.
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Cerró la clasificación el Colet Assemblage Extra Brut 1996, un vino que normalmente me suele gustar y que en este caso se mostró sucio y poco atractivo. No sé si cuestión de edad o de la botella, pero fue muy penalizado por algunos de los catadores.

Por cierto, que sólo 2 de los 8 catadores, Arend y Quique Lozano, consiguieron acertar los 4 vinos en base a la información que aportó el organizador…
Tras la cata disfrutamos de un apetitoso menú que incluía una ensalada valenciana de tomate valenciano y bonito del norte, sepia plancha, kefta vietnamita con salsa de ostras, lomo alto trinchado y un surtido de postres.

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(C) QuiqueLozano

La cena fue acompañada de algunos vinos, concretamente del riesling Goldkugel 2011 de Barzen (Mosela) que aunque se supone seco tiene un toque afrutado. También bebimos un Placet Valtomelloso 2015 de herencia Remondo, un blanco con peso ideal para aquellos que no desmerecen los blancos con madera. En tercer lugar tomamos un Finca herrera Garnacha 2014 de Cigales, un tinto atractivo con frescura pero con materia- En cuarto lugar degustamos un Viñas del Vero Val de Vos reserva 1995 que pese a su edad, mantuvo el tipo y mostró excelente presencia para concluir, ya en los postres, con un Moscatel Málaga Virgen reserva de familia, criado en barricas de roble Allier.

Aprendiendo sobre los vinos del Marco de Jerez

Aprendiendo sobre los vinos del Marco de Jerez

Cata de ASVASU del 26 de Junio de 2018

Cata de cierre del Curso

Llegaba el final del curso y la directiva pensó que debíamos volver a acercarnos a los magníficos vinos del marco, especialmente en este año con Vinoble, como recordatorio para todos los socios que no pudieron asistir a dicha feria de la enorme calidad y personalidad que atesoran dichos vinos.

Afortunadamente en la zona comienzan a salir ediciones de vino pensadas con carácter docente y es por ello que adquirimos la colección Zerej II en magnum para usarla de eje central de la cata así como un magnum de la manzanilla La Kika para tener un elemento de contraste.

Si Zerej I fue un “paseo por la crianza biológica” este Zerej II giraba sobre todo en torno a la crianza oxidativa. Cuatro son las botella que componen la colección, todas ellas provenientes de Bodegas Barbadillo, y comenzamos, como no podía ser de otro modo, con la botella nº 1, un blanco fermentado en bodega, obviamente palomino fino, con un grado alcohólico de 14,5º y que, aunque no lleve dicho nombre no es otro vino que el Mirabrás, un blanco procedente de la parcela Cerro de Leyes de la viña Santa Lucía. La uva se vendimió a mano y se asoleó para acabar fermentando en botas de manzanilla pasando por una estancia corta sobre lías y con una cortísima crianza bajo velo flor, sin encabezar. Acabado el vino se guardó en depósitos hasta el embotellado, ha tenido pues un sutil toque de velo pero también algo de oxidación. Es lo que los viejos del lugar llaman un “sobretablas” con la peculiaridad de su no encabezamiento. Estas fueron mis impresiones: https://goo.gl/Sg2Beq

20180626_201020EDT.jpgEl segundo de los vinos catados fue la Manzanilla La Kika, también de en magnum de Francisco Yuste, embotellada en rama y con 2 años de crianza estática y hasta 9 en criaderas, con una edad media de 11 años. Un magnífico vino que sirvió de contraste que con el precedente y con los posteriores dado que es un vino de crianza biológica. Mis impresiones: https://goo.gl/KbuCDJ

Tras ello volvimos a la colección Zerej, y nada más apropiado tras la Kika que el Zerej II 2, una manzanilla amontillada, con 19% vol. alc. nos encontramos con un vino de transición, ya que la manzanilla Solear Pasada en rama pasa a las colas del Amontillado Príncipe tras 9/10 años de crianza biológica y este vino muestra la transición entre la manzanilla pasada y el amontillado. Un vino que, en circunstancias normales, no se embotella. Estas son mis impresiones: https://goo.gl/KuMRKZ

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El Siguiente paso fue el Zerej II 3, en este caso un oloroso, con 18,5% de vol. alc. y que ya es un vino puramente de crianza oxidativa. Como comenta en la información de los vinos los olorosos “son vinos sufridos y sin embargo amables”, vinos que conjugan sedosidad, amabilidad e incluso dulzura. La referencia en Olorosos de Barbadillo es Cuco que se puede encontrar con vejez media certificada de 12 años o como VORS… este vino procede concretamente de su cuarta criadera. A continuación mis impresiones: https://goo.gl/d2iXAH

El final de la cata vino de la mano del Zerej II 4, y es un Palo Cortado, con 20% vol. alc. Su origen se encuentra en el Obispo Gascón y es un vino viejo, de crianza fundamentalmente oxidativa, con finura y elegancia que se certifica al menos de 3 modos diferentes, con 15 años, VORS y como reliquia (solo 40 botellas al año). Es el más viejo de la colección y está dotando de gran profundidad. Y como es habitual, cuando se degustan los palos cortados siempre sale a colación el tema de su “misterio”. Mis impresiones: https://goo.gl/Gwrjbj

No obstante me he permitido rebuscar en la hemeroteca y sacar a colación el artículo Palo cortado: la verdadera historia de Jesús Barquín https://goo.gl/LDaQcH para intentar -supongo que infructuosamente- profundizar en sus claves. De su artículo, pero también del análisis de la normativa del consejo regulador vemos que no hay una forma regulada de elaborar un palo cortado en el marco y que el Consejo Regulador sólo tiene una definición organoléptica: son vinos de gran complejidad que conjugan la delicadeza y finura aromática del amontillado y la redondez en boca del oloroso.

El procedimiento canónico, es el siguiente:
Se parte de botas de sobretablas (encabezadas a unos 15º alc.) que muestren la finura necesaria para destinarse a crianza biológica. Por diferentes motivos, “dependiendo de los casos y del momento histórico, puede deberse a la presencia dominante de ciertas variedades de uva poco comunes, a peculiaridades de la vasija o de la fermentación alcohólica que en ella se ha producido, a fluctuaciones en el velo de flor, al predominio de ciertas especies o cepas de levaduras en la flor, etc.-” ciertas botas muestran un carácter “diferencial” de modo que el inicial palo algo inclinado con el que se había marcado la bota al destinarse a crianza biológica es cruzado (cortado) por el capataz con un trazo horizontal que le dará nombre al vino. Entonces se encabeza a 17,5º (aproximadamente) y se destina a una escala de palos cortados. Si su evolución no es la esperada, se puede volver a rectificar (cortar) lo que da nombre a los vinos “dos cortados”, “tres cortados”, etc… Pero estos acontecimientos que llevaban a la aparición de “palos cortados” ha ido siendo cada vez más infrecuentes merced a los avances técnicos y la desaparición de la gran mayoría de las viejas castas.
Con ello Barquín llega a la conclusión que los palos cortados sólo sobrevivirán si se busca este producto en las bodegas y plantea incluso un esbozo sobre cómo debe ser dicha persecución: “utilizar vinos finos y ligeros de cuerpo para el proceso de crianza oxidativa que caracteriza los palos cortados. Lo ideal posiblemente sería seleccionar mostos de palomino fina de una particular delicadeza y afinarlos durante un tiempo pasándolos por la fase de sobretablas para, más adelante, reencabezar a los 17,5º/18º alc. y dar comienzo a la crianza oxidativa.” El artículo de Barquín entra en muchas más consideraciones y reflexiones que aquí no reproduzco pero recomiendo su lectura a aquellos intrigados por el mal llamado “misterio” del palo cortado.

De 25 en 25, paseo por las burbujas

Cata 281 de la Penya La Verema: De 25 en 25, paseo por las burbujas. Valencia, 21 de Junio de 2018. Taberna TECA.

Los conceptos que definen las catas de la Penya La Verema son de lo más variados. No es la primera vez que el precio es un hilo conductor, pero en este caso, la idea era catar espumosos cuyo precio fuera subiendo , paso a paso, 25 € respecto al primero. Para ello Quique Lozano hizo una elección aparentemente sencilla, 3 champagnes y, como es habitual también en la penya, con un “tapado” para callar las bocas de los que vamos de “marisabidillos”.

Claus Preisinger Xtravaganza 2013, fue el primero de los espumosos catados, con un precio aproximado de 25€ y que con 85,50 pts de media fue el ganador de la cata. Un curioso blanc de noirs austriaco, de la zona de Burgeland y elaborado con la variedad St. Laurent, que si bien no es muy conocida en España no es menos cierto que es la es la tercera variedad tinta más plantada de Austria. Elaborado con el método champanoise en tanques de Inox y siguiendo los preceptos biodinámicos (está certificado). Para aquellos aún sean creyentes de las notas de cata os dejo aquí mi comentario.

El segundo espumoso, y primero de los champagnes fue el Larmendier Bernier Terre de Vertus Premier Cru Non Dosé 2011. Fue el vino que más me gustó de la cata y el tercer clasificado, con media no acotada de 83,63. En este caso hablamos de un blanc de blancs de la zona de Vertus de las parcelas de Les Barillers y Les Faucherets situadas a mitad de la pendiente con orientación suroeste. Fermenta con levadura salvajes y también la FML se produce de forma espontánea en las barricas… La crianza sobre lías es de al menos 4 años y, no se le añadió licor de expedición. De nuevo os pongo la referencia de mi comentario de cata. Su precio unos 50€.

El tercer espumoso por orden de precio fue el Champagne Tarlant Cuvée Louis, un “Non millésimé” “sans dossage” fruto del ensamblaje de 50% chardonnay y 50% pinot noir procedentes del lieu dit Les Crayons (Tiza) en Oeuilly (Valle de la Marne), rico en tiza. Vinificación realizada en madera, con un 20% de barricas de roble nuevas. Sin FML. Vino procedente de la añada 2000 con vinos de reserva de las añadas 1999, 1998, 1997 y 1996. Embotellado en mayo de 2001 y degollado en Noviembre de 2016. Aquí mi comentario, de nuevo. Su precio, unos 75€.

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(C) QuiqueLozano

Finalmente, el cuarto de los espumoso, de nuevo un champagne, fue el Bollinger La Grande Année 2005, fruto del ensamblaje de 66% Pinot Noir, 34% Chardonnay. 13 crus: principalmente Aÿ y Verzenay para el Pinot Noir y Avize, Chouilly y Mesnil-sur-Oger para el Chardonnay. 95% Grands crus y 5% Premier crus. Fermentado en barricas. 2005 fue un año complicado, de verano caluroso y algo de lluvia en septiembre que causo un poco de botrytis. Licor de expedición: 6 gramos por litro. Fue el segundo clasificado de la cata (85). Mi comentario aquí. Su precio, unos 100€.

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(C) QuiqueLozano

Tras la cata llegó el momento de hacer una cena “ligera”. La Taberna Teca, tiene una oferta de cocina de mercado y una oferta de vinos muy interesante, en la que figuran no pocos vinos “alternativos”. Comenzamos por algunas tapas, como una sabrosa ensaladilla rusa, alcachofas plancha, sepionet plancha, croquetas, huevos rotos con jamón y un delicioso magret para acabar con un postre variado. En la cena disfrutamos de dos de los vinos de la carta, más concretamente 2 “orange wine”, primero el Orange de Bodegas Cueva by Mariano, y un “orange” georgiano o mas bien un “ámbar”, tal y como rezaba la etiqueta, Pheasant’s Tears Rkatsiteli Amber. Dos elaboraciones nada desdeñables, aunque me quedo con la frescura y “facilidad” del orange valenciano. También hubo un vino riojano que aporté yo, un Viña Real crianza 1982, algo cansado, pese a ser de una añada excepcional. Aquí cuento mis impresiones. Ya para cerrar, acompañamos los postres con un excelente madeira, Barbeito Madeira Sercial 10 Years Old.

De nuevo una cata para reflexionar sobre lo difícil que es catar a ciegas y como se rompen esquemas que el peso de la etiqueta no permite romper en las catas a la vista.

Dos grandes garnachas y un examen difícil de aprobar

Dos grandes garnachas y un examen difícil de aprobar

Cata 280 de la Penya La Verema; Godella, 17 de mayo de 2018

La cata 280 de La Penya La Verema tuvo lugar en casa de unos de los socios, Antonio Giménez, que nos brindó su hospitalidad en un bello atardecer de la huerta valenciana.
Nos enfrentamos a 2 garnachas que debíamos descubrir a partir de una serie de pistas ofrecidas por el anfitrión de la cata, Antonio. Sabíamos que había un vino español y otro francés. Se habían elegido en base a las altas puntuaciones concedidas por la crítica.
Las pistas dejaban claro que se trataba de dos monovarietales; supimos también su graduación alcohólica, sus añadas, la edad del viñedo del que procedían; como se llevó a cabo su fermentación y su crianza y el precio conjunto de ambos vinos. El examen, además de la habitual cata, pretendía que encontráramos los datos ofrecidos con cuál de los vinos casaban, y que hiciéramos suposiciones sobre la denominación de origen de los mismos. La puntuación máxima que se podía obtener era de 8 puntos ya que disponíamos de 8 preguntas para responder.
20180517_205124El vino ganador fue el español, con una media ponderada de 88,33 mientras que el vino francés obtuvo 87,83 puntos en media ponderada y los resultados reflejaron que incluso sólo con 2 vinos y con información abundante no siempre es sencillo asignar dicha información al vino correspondiente. La máxima puntuación la obtuvieron Alessandro y Arend (4 puntos) seguidos por Pepe García con 3 puntos el resto de los participantes obtuvieron como mucho 1 acierto y el organizador no respondió al “examen”, lógicamente.

Los vinos catados

El vino ganador de la cata fue el Espectacle 2014: 97 puntos Parker, 97 puntos Peñin, un tinto procedente de garnachas tintas, casi centenarias, ubicadas en la finca “Espectacle” ubicada en La Figuera, dentro de la D.O. Montsant. El equipo técnico es René Barbier, Fernando Zamora y Christopher Canan.
Analítica:
Vol. alc. 15,5% Acidez total (en tartárico); 5,2 gr/l
Acidez volátil (en acético): 0,66 g/l Índice de polifenoles totales (IPFG): 53
Azúcares reductores: 9,40 gr/l Ácido málico: < 0,17 gr/l
Vendimia manual en cajas. La uva se almacena en una cámara frigorífica a 4ºC durante 24 h y tras ello paso por mesa de selección. Despalillado y de nuevo selección, en este caso grano a grano. Estrujado ligero, con sulfatado ligero de la pasta tras lo que se bombea hasta una cuba nueva de roble francés (quercus petrae) de 40 hl de grano fino durante 14/16 meses.
Por su parte el vino francés fue el Arcane V Le Pape 2010 de : 96 puntos Parker. Un tinto de garnacha tinta procedente de 15 parcelas en la AOC Chateauneuf-du-Pape. Su enólogo es el reputado Xavier Vignon.
Analítica: Vol. alc. 14,5%
Vendimia manual. Despalillado y selección. Una vez fermentado el vino se colocó en barricas especiales con un cincho de acero inoxidable para ser sumergidas en tanques de hormigón llenos de vino de la AOC durante 60 meses. Este procedimiento, diseñado por el elaborador, parece estar inspirado en las crianzas bajo el mar. En junio de 2016 el vino fue embotellado y estuvo en bodega durante 12 meses antes de salir al mercado. Sólo se elaboraron 13 barricas (3600 botellas).

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El Montsant se mostró sorprendentemente abierto de color e incluso ligero de capa y con un perfil olfativo de aire bastante clásico. Barnices, fruta roja en sazón, matices balsámicos, toques especiados. En boca tiene buen ataque, hay sensaciones licorosas, con peso, una puntita de alcohol, tanino presente pero pulido, largo y estructurado. Un vino con personalidad si bien lo vi algo evolucionado para ser un 2014.
Por su parte el Ródano se mostró bastante más juvenil de aspecto, pese a ser un 2010, picota violáceo y bastante más cubierto. La nariz resulta madura, con fruta más negra, matices herbáceos y cierta mineralidad. En boca tiene buen ataque, tanino más intenso y levemente texturizado, bien de acidez, es persistente y muestra una estructura consistente.

Fin de fiesta

Tras la cata llevamos a cabo una cena “ligera” acompañada de algunos vinos que habíamos llevado “tapados”. Disfrutamos de una atmósfera mágica con una excelente tortilla de patatas, longanizas, pisto, taperots, aceitunas negras con limón, habas…
Los vinos de la cena fueron llevados por los asistentes mostraron los gustos y apetencias de los veremeros e incluyeron un atractivo Alión 2000, un personalísimo Fagus de Coto de Hayas 2013, un original Agly Brothers 2013 de Chapoutier y para cerrar un seductor Sauternes Réserve Maison Johanès Boubée 2005.

 

El Ródano en blanco

EL RÓDANO EN BLANCO

Cata 279 de la Penya La Verema

Con el lema de “El Ródano en blanco” nuestro compañero de Peña Pepe García, fue el responsable de organizar la primera cata de la nueva etapa de la Penya La Verema. El sitio de la cata fue El Obrador (Carrer Sant Clement, 4 de Valencia) donde luego disfrutamos de una cena “ligera”.
Como bien comentaba Pepe en su presentación de la cata hay diferencias sustanciales entre el Ródano Norte y el Ródano Sur. A lo largo de los más de 200 km de longitud de este importante río vitivinícola pasamos desde el clima continental del Norte, más frío al carácter mediterráneo del Sur, con veranos cálidos e inviernos suaves. En variedades blancas en el Norte destaca la viognier, bien sola y o bien ensamblada junto a la marsanne y roussanne. Por su parte en el Sur es más frecuente encontrar variedades como la grénache blanc, clairette, la counoise y la bourboulenc.

 

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Los vinos catados tenían el aliciente de ser –con una excepción- vinos blancos en zonas donde suelen ser más conocidos y reconocidos los vinos tintos. Tres procedían de AOC del Ródano Norte y uno del Ródano Sur.

De Norte a Sur catamos:
Un Condrieu, zona donde se producen exclusivamente vinos blancos con la variedad Viognier. Concretamente catamos el Condrieu 2015 de E. Guigal, el primero de los vinos catados y el segundo clasificado por media acotada (81,75) con una mayor desviación estándar de 5,59. 13,5% de vol. alcohólico y procedente de viognier de 30 años de edad. Fermentó en barricas de roble francés nuevas (1/3 del vino) y en depósitos de Inox (los otros 2/3). Se crío durante 6 meses en barricas de roble nuevo. El carácter varietal era tan marcado que fue descubierto por 6 de los 9 catadores. De entre los catados este vino contaba con las valoraciones más altas por parte de la crítica profesional, con un 95 de Robert Parker, un 92 de Wine Spectator y un 16,5 de Jancis Robinson.

Un Saint-Joseph, zona de nuevo característica de tintos con syrah si bien está permitido –y era tradicional- añadir hasta un 10% de las blancas marsanne y roussanne. En este caso catamos el Domaine Romaneaux Saint Joseph 2014, con un 13,5% de vol. alcohólico y monovarietal de roussanne (de 30 años), lo que a su vez es poco frecuente en la zona donde normalmente los blancos son un ensamblaje de las 2 variedades características. Las uvas se cosechan a mano, se someten a una maceración larga a baja temperatura sin despalillar. Fermenta en tanques de madera y envejece con sus lías finas en barricas de roble de segundo año durante 8 meses. Fue el vino ganador de la cata con una media acotada de 84,71 y la menor desviación estándar de toda la cata. A mí también fue el vino que más me gustó, con diferencia. Con un precio de 41,70€ fue el vino más barato que catamos.
Un Hermitage blanco. Siendo Hermitage una zona conocida por los tintos elaborados con syrah no recuerdo haber catado demasiados blancos de esta región. Fue el tercer vino que catamos y el tercer clasificado por media acotada (81,43) con la mayor desviación estándar entre los vinos catados. Se trató de Le Chevalier de Stérimber Hermitage 2012 de Paul Jaboulet. Con un grado alcohólico de 13,5% y un ensamblaje de 70/ marsanne y 30% roussanme (de más de 60 años). Fermentado e hizo la maloláctica en barrica y se crío sobre sus lías con batonages periódicos durante 10/12 meses. Con casi 70€ de precio, este fue el vino más caro que catamos.
Finalmente llegó la hora del único Ródano del Sur, un Chateauneuf-du-Pape blanc. De enuvo es una zona donde dominan las variedades tintas, y concretamente la garnacha tinta es la variedad más plantada. En este caso el vino fue el Domaine de la Janasse 2015, con un grado alc. de 14% y un ensamblaje de 60% grénache blanc, 20% clairette y 20% de roussanne. El vino fermentó en INOX. La garnacha y la clairette se criaron sobre sus lías durante 7 meses en depósitos de INOX y la roussanne durante 7 meses en barricas de roble francés (8’% nuevas). Fue el último clasificado por media acotada (80,57) con la mayor desviación estándar de 4,7.
La diversidad de añadas y de ensamblajes pareció facilitar el número de aciertos en la cata, pero lo cierto es que ninguno de los 9 catadores tuvo un pleno y somos bastantes los que nos tuvimos que conformar con sólo 2 aciertos.

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Por lo demás felicitar a Pepe por la idea de la cata, la elección de la zona nos desconcertó a todos y las primeras disquisiciones antes de que comenzara a ofrecer algo de información resultaron muy desenfocadas. El perfil de los vinos, una vez conocidos era ciertamente mediterráneo y habían elementos comunes como el trabajo con la madera –con diferentes intensidades- y la cremosidad aportada por los battonages y el trabajo con las lías.