CONHOSTUR lanza la campaña ‘COMUNIDAD VALENCIANA: DESTINO GASTRONÓMICO CON ESTRELLA’,

La campaña reivindica la excelencia culinaria de las 3 provincias valencianas.

Tras la presentación del evento, por parte de Cuchita Lluch embajadora de CONHOSTUR, la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunidad Valenciana, tomo la palabra Manuel Espinar, su presidente, destacando el papel de todos aquellos que desde su trabajo hacen posible la excelencia culinaria que alcanzan muchos de los establecimientos turísticos de nuestra tierra.

También intervino el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer que destacó la resiliencia de la hostelería frente al enorme impacto que ha representado para la economía la COVID-19.

Tras ello, un selecto grupo de cocineros, representando à las 3 provincias de la Comunidad Valenciana, sirviendo un menú de cocina creativa regados con vinos valencianos. El evento tuvo lugar en Valencia, en el local de La Salita, de la cocina Begoña Rodrigo que fue la anfitriona de los otros 2 cocineros participantes, Raúl Resino, en representación de Castellón cocinero del restaurante que lleva su mismo nombre en Benicarló y Susi Díaz, en representación de Alicante, cocina del Restaurante la Finca, en Elx. Todos ellos restaurantes reconocidos con una estrella Michelin.

De izquierda a derecha: Francesc Colomer, Cuchita Lluch, Begoña Rodrigo, Manuela Romeralo, Susi Díaz, Raúl Resino y Manuel Espinar

Por su parte, la responsable de la Sumilleria, muy bien acompañada por el equipo de sumilleres de la Salita, fue Manoli Romeralo, que esta al cargo de estos menesteres en el Restaurante Llisa Negra, del grupo Dacosta.

La naturaleza, además, nos regaló un magnífico día, más primaveral que otoñal, donde lució un sol magnífico y pudimos disfrutar de la terraza de la Salita, donde aparte de vinos y algunos cócteles se sirvieron también unas tapas diseñadas para la ocasión.

Sin duda el trabajo de los cocineros lució especialmente bien con la selección de vinos procedentes de las 3 Denominaciones de Origen que hay en la Comunidad Valenciana, la D.O. Alicante, la D.O. Utiel-Requena y la D.O. Valenciana. En otro post hablaré de los platos y los vinos con más detalle pero ahora debo de destacar que, como muestra de la excelencia culinaria que reivindica la campaña encontramos hasta 20 Estrellas Michelin obtenidas por 16 restaurantes de nuestra tierra y hasta 44 restaurantes reconocidos con los soles de la Guía Repsol.

Begoña Rodrigo, cocina y propietaria de la Salita y l’Hort al Nú

Y si ese segmento de la cocina más creativa e innovadora tiene valores destacables, no podemos tampoco olvidar nuestra cocina tradicional, enmarcada en el concepto de Dieta Mediterránea y con una especial inclinación hacia los arroces y los frutos de nuestras huertas y de nuestro mar Mediterráneo.

Deseamos que la campaña haga que vengan a la Comunidad Valenciana estos turistas de calidad que aprecian la buena gastronomía y que el sector salga lo antes posible de la delicada situación en la que está a causa de la pandemia. Felicitamos a los que han visto que vender una imagen de calidad y de excelencia es imprescindible para alcanzar ese modelo turístico que todos queremos para nuestra tierra.

Veinticinco años de Viña Lidón

Veinticinco años de Viña Lidón

El pasado 22 de Junio asistí a un aniversario poco usual. Un blanco de chardonnay trabajado con lías y en barricas de Utiel cumplía ni más ni menos que 25 añadas, todo un logro en estos tiempos de futilidad en los que vivimos.

El aniversario tuvo lugar en la bodega Vera de Estenas, por que el “cumpleañero”, el Vino Lidón es uno de sus vinos más característicos. Recién llegado al mercado el Viña Lidón 2020 reposaba en una mesa de presentación junto con una botella del Viña Lidón de 1986, la primera añada, cumpliéndose lo que muchas veces algunos hemos soñado de poder volver al pasado y susurrar algo al oído de nosotros mismos antes de crecer y hacernos adultos.

Feliz Martínez y Viña Lidón

El nombre del vino no es ningún secreto tiene el nombre de una viña, ya que es tradición familiar poner a las viñas nombres de los nuevos miembros que llegan a la familia. Así que el nacimiento de Lidón dio nombre a la Viña Lidón y a su vez al vino que estábamos celebrando. Se trata de una viña plantada en 1981, la primera que se plantaba en la zona con esta variedad que, por entonces, no dejaba de ser “exótica” en la comarca.

Como supongo sabrán los lectores de este blog, la Bodega Vera de Estenas tiene para muchas de sus parcelas la condición de Vino de Pago: Vino de Pago Vera de Estenas y la parcela Viña Lidón están incluida entre los viñedos calificados. Así que es un vino parcelario ya desde sus orígenes, incluso cuando el trabajo en parcelario en la zona era una rareza.  Es una parcela de rendimientos muy bajos, tanto por las condiciones climáticas de la zona como pro el trabajo en viña. Además, la altura de la parcela, a unos 720 metros sobre el nivel del mar aportan frescura y acidez natural por la maduración más lenta. Alcohol y frescura son pues característicos del Viña Lidón.

La cata. A la izquierda el gran cocinero valenciano Oscar Torrijos

El 2020 se mostraba de color dorado pálido. Con las notas de las lías en la primera parte de la olfacción, dando paso a un carácter algo más frutal, con notas como las de la corteza de limón confitada, pero también a matices florales.

El desfangado de este vino se hace en los viejos depósitos de hormigón. Así, tras el sangrado se siembran levaduras y se lleva el mosto a barricas nuevas, unos 2 meses, mientras se lleva a cabo tanto la fermentación alcohólica como la maloláctica. Durante la fermentación alcohólica, aunque sea en barrica, se controla la temperatura que oscila entre los 12/14ºC. Los batonnages son diarios.

La cata

Ya sentados, guardando la aconsejable distancia, llegó el momento de catar algunas añadas del vino para poder evaluar su evolución a lo largo de estos 25 años.

Viña Lidón 2015. Oro viejo. Perfil olfativo atractivo, con notas de fruta pasa, corteza de limón, ciertos terciaros y matices oxidativos. En boca tiene buen ataque, notable frescura, fruta con cierta frescura, cremoso, bien de acidez, bastante largo. Confitura de ciruela amarilla en el retronasal.

Viña Lidón 2013.Un año muy lluvioso. Con un trabajo muy pensado con las lías. Dorado oscuro, casi ámbar. Hay notas en nariz que recuerdan a la botrytis, orejones, confitura de cítricos, miel ligera y algo de almíbar. En boca tiene buen ataque, pasa cremoso pero fresco, con materia, persistente. Un toque de volátil que le aporta frescura.

Viña Lidón 2003. Vendimia con maduración extrema. Las uvas estaban muy doradas. Se dejo (ya sin lías) 6 meses en barrica. Dorado. La nariz resulta maderosa, con algunos barnices, fruta confitada, especiados. En boca tiene buen ataque, suaves amargos, bien de acidez, pero con un retrogustos goloso, que recuerda a la compota de manzana, Notable persistencia.

Tras la cata llevamos a cabo un comida elaborada por el maestro de la cocina valenciana Oscar Torrijos. Junto con otros vinos de la bodega disfrutamos de una añada más del Viña Lidón, el 2019. Que con un carácter similar al 2020 aunque más “asentado”, destacó por su frescura y por su intensidad.

Félix Martínez en Viña Lidón

Muchas felicidades a Félix Martínez, el responsable de esta bodega familiar. Todo pasión y amor por el terruño que está en sus manos y que sigue el camino marcado por su padre en los años 80, Francisco Martínez Bermell y, como vinos en la celebración, con la perspectiva por parte de la siguiente generación de seguir este proyecto.

Cata de vinos del Marco de Jérez en ASVASU

Después de un año largo de inactividad vamos recuperando, muy lentamente, algunas parcelas de normalidad. Como ejemplo esta cata organizada por el Consejo Regulador de Jerez y que fue dirigida on-line por Pepe Ferrer desde el Puerto de Santa María para los miembros de la Asociación Valenciana de Sumilleres (ASVASU).

Algunos de los socios, respetando aforos y normas de seguridad, acudieron a la sede de ASVASU, en el Restaurante L’Altre Racó (Avda. Cortes Valencianas, 39) mientras que otros recibimos unos kits de cata y llevamos a cabo la cata desde nuestras casas.
La actividad, a modo de recordatorio, se basaba en un repaso de algunos de los conceptos básicos asociados a los vinos del marco y tras ello se cataron 6 vinos:
* 2 de 100% crianza biológica: Manzanilla y Fino
* 1 de Crianza mixta: Amontillado
* y 3 de Crianza oxidativa: Oloroso, Cream (Oloroso dulce) y PX. Es decir, un seco y dos dulces.

Siguiendo las explicaciones

Pero comencemos por el repaso conceptual. Para entender la importancia del marco de Jerez en el viñedo andaluz es importante recordar que cuentan con 7000 has de viñedo de un total de 14.000 has en el conjunto de Andalucía.


Tradicionalmente los 3 núcleos donde se podían envejecer los vinos del marco eran Jerez, el Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda frente a otros municipios del marco con viñedos. Pero se está cambiando en el reglamento para dar cabida a más municipios en la crianza de los vinos del marco, respondiendo a cambios en la estructura del sector. Además, tradicionalmente, los vinos de la variedad Moscatel podían criarse en bodegas enclavadas en los términos municipales de Chipiona y Chiclana de la Frontera.

Si algo es característico del viñedo del Sur de España en la abundancia de horas de sol, concretamente en el marco disfrutan -en promedio- de 300 días de sol al año.

También es un elemento clave el suelo y, tal y como dice el pliego de condiciones las albarizas: “son los terrenos típicos del Área de Producción, caracterizados por su color blanquecino, alta capacidad retentiva de la humedad y un contenido en carbonato cálcico superior al 25%.” Es un suelo de tiza, de polvos de talco, cuya capacidad de retención de la humedad se basa en que se forma una película y por debajo de ella el agua se mantiene.

Y como no, también son básicos los vientos característicos de la zona, el levante, que viene del Este y al contrario que aquí, en Valencia, es un viento seco y cálido, y el poniente, que viene del Atlántico, y es fresco y húmedo.

Presentación de Pepe Ferrer

Para mostrar los lazos existentes entre Jerez y la Champaña Pepe Ferrer nos mostró unas fotos de un viñedo de Bollinger y resultó sorprendente la similitud de los suelos, además, en Champagnes como los de Selosse o Prevost la conexión también en las elaboraciones es más que evidente.

Tres variedades, sobre todo palomino fino (más del 90%), pero también moscatel (de Alejandría) y algo de Pedro Ximenez.

Por otra parte, “la pluviosidad es relativamente alta, con una media de unos 600 litros por metro cuadrado de lluvia al año, que se registran especialmente en otoño e invierno. Salvo en años señalados, esta cantidad de agua es suficiente para el buen desarrollo de las cepas, ya que se ve complementada además por los importantes rocíos nocturnos que aporta el vecino Océano Atlántico.”

También hubo tiempo para un ligero repaso de los modos de elaboración. Básicamente se obtienen 3 jugos de la uva, el jugo que se obtiene simplemente por el efecto peso de la uva, al que se llama primera yema, tras ello se produce un primer prensado, suave, que da lugar a la segunda yema, un zumo más estructurado, más complejo y menos primario.
Finalmente se obtiene el mostro prensa, es este caso ya destinado a la destilación bien para fortificar o bien para elaborar los característicos brandies de la zona.

En los vinos tradicionales del marco el encabezado juega un papel fundamental y junto con el velo flor son elementos esenciales para entender estos vinos. El velo «come» azúcar, glicerina y alcohol y necesita alcohol, ambiente fresco y humedad.
Las levaduras que mueren caen al fondo del tonel y se descomponen dando lugar al fenómeno de la autolisis que aporta untuosidad/mantecosidad al vino.

En las elaboraciones, el puerto Puerto de Santa Mará y Jerez dan lugar a finos, frente a Sanlúcar que da lugar a las manzanillas.

En el “sobretablas” los vinos de crianza biológica que pierden “finura” se pueden llevar a la elaboración de Palos Cortados, fortificados a 17º como un oloroso. Así el Palor Cortado es en cierto modo un oloroso fino y delicado, que se aleja del clásico oloroso que suele ser más estructurado, procedente de mosto de 2ª yema y ya destinado a ser oxidativo.

También se hablo de los vinos generosos de licor, muy apreciados en el mercado anglosajón y que son el resultado de la mezcla de generosos secos (amontillado/oloroso) con moscatel, PX o mosto del año concentrado. Dependiendo de los vinos generosos utilizados como base y de los niveles de dulzor finales del cabeceo, se distinguen los siguientes tipos: Pale Cream, Medium y Cream. El primero procede de la mezcla de un vino de crianza biológica (fino o manzanilla) con mosto concentrado rectificado. Por su parte el Medium normalmente se debe a la mezcla de un amontillado, es decir buscando el efecto de una crianza híbrida (biológica/oxidativa) con un vino dulce. Finalmente tenemos los Cream, en los que se mezcla un oloroso, es decir un vino de crianza oxidativa con un vino dulce (en el caso de esta cata, un PX).

El kit de cata

Y aunque esto resulte mas estereotípico vamos con los comentarios de la cata, referida a vinos «genéricos» elegidos por el Consejo Regulador para mostrar el carácter de los vinos del marco.
1. Manzanilla: Criada en el “Caribe” de las levaduras de flor. 5 años de vejez media. Pajizo pálido con algún destello dorado. Huele a levadura, a masa de “coca”, hierba seca, almendra cruda. En boca es seca, sápida, con cierta salinidad, algo de amargos característicos (almendras amargas), persistente.
2. Fino: La nariz es diferente, hay levaduras, aceitunas verdes, hierba seca, esparto mojado. En boca con más carácter, más expresivo que la manzanilla que es más delicada y menos musculosa.
3. Amontillado: Unos 12 años de vejez media. Color ámbar. Aromas dulces de avellana, toffee, de viejos muestran barnices… Parece dulce en nariz, con matices tostados y ahumados. En boca sápido, con sensaciones de bosque ahumado, salino, persistente. Se nota el efecto de la oxidación también en el color.
4. Oloroso: es más oscuro (por la oxidación), no ha tenido la protección del velo flor. Olfativamente encontramos, duelas envinadas, especias (pimienta negra) En boca se queda más en el paladar (cierta horizontalidad) frente al amontillado que es más vertical. En el amontillado no hay glicerina pero aquí está “toda”, se acumula por la evaporación.
5. Cream: base de oloroso y 10/12% de PX que se mezclan tras haberse elaborado previamente con sus oportunos tiempos de crianza y ahora se les da más tiempo de desarrollo. En nariz hay dátiles, pasas sultanas, caramelo, almendra garrapiñada. Ataca en dulce, pero en el desarrollo en boca aparece el vino seco. Cacao, caramelo, chocolate negro, un punto balsámico de maderas finas. Tiene más de 115 gr. de azúcar residual.
6. PX: Negro zaino. 450 gr. de azúcar residual. Nariz intensa, con dátiles, higos secos, pandehigo, pasas al ron, bombones de licor, café, torrefactos. En boca tiene buen ataque, goloso, con una acidez “frutal”, buenos amargos y recuerdos a azúcar quemado.

Y con este repaso por algunas de las elaboraciones características termino esta cata que fue, en cierto modo, un retorno a la situación pre-COVID ya que, aunque de forma virtual, permitió que los viejos camaradas de cata volvieran a reunirse. Un especial agradecimiento al Consejo Regulador de la DO Jerez-Manzanilla de Sanlúcar pero su continuo apoyo a las actividades de ASVASU.

Las etiquetas en los vinos Alemanes: un ejemplo

De nuevo, aprovechando una nota de cata referido a un vino con etiquetado «complejo», aprovecho para presentar una serie de aclaraciones que espero que sean de utilidad. Los vinos alemanes tienen notable diversidad en su forma de ser clasificados y la información de las etiquetas resulta especialmente complicada así que tratemos de facilitar su comprensión con este breve análisis.

La cata hace referencia a uno de los vinos catados en el curso de Sumilleria y Cocteleria de la Universitat de València, concretamente al vino nº 13: Barzen 1886 Riesling trocken Edition Alte Reben 2018.

Barzen 1886 Riesling trocken Edition Alte Reben 2018

Weinhaus Alexander Barzen
Mosel Spätlese Trocken

PVP aprox. 24€
12,5% vol.

Riesling.

Procede de uvas riesling de cepas centenarias, prefiloxéricas, plantadas en 1886 por la familia Barzen, uno de los viñedos más antiguos de Alemania. Este vino además de ser una excelente elaboración nos permite ver aquellas cuestiones que vimos en clase sobre los vinos tipo prädikat secos. Como su nombre indica pese a ser un spätlese (vendimia tardía) es un vino seco (trocken). Una buena indicación es su grado de alcohol, 12,5%, muy alto para ser un dulce, pero puede tener algo de azúcar residual.

Barzen 1886 Riesling trocken Edition Alte Reben 2018

Si miramos con detalle la información aportada nos dice la parcela de procedencia Burger Wendelstück, un viñedo cuyas parcelas se extienden como una estrecha franja cerca del Mosela en la zona del municipio de Burg (Burg-er, viene a decir de Burg, y es muy frecuente ver este sufijo tras el nombre de las ciudades en las que están los viñedos que se citan en las etiquetas). Está protegido de las heladas primaverales ya que mira hacia el oeste. La ubicación también se beneficia de los reflejos del sol del Mosela. Además de pizarra, los suelos contienen cuarcita.
A continuación, pone Deutscher Prädikatswein, advirtiendo que de las 2 categorías que vimos en clase se trata de un vino “con predicado” (recordad, aquellos clasificados en función del peso del mosto en grados Öchsle).
Tras ello encontramos el número AP (AP. NR.) es la base de un sistema de trazabilidad introducido por los alemanes para sus vinos de mayor calidad (Qualitätswein y Prädikatswein). Esa expresión viene de Amtliche Prüfungsnummer, o número oficial de cata. Este caso es el: 2 598 418 06 19
Dicho número es único para cada embotellado de un determinado vino. Donde 2 proviene de la estación de cata (Wittlig), 598 se refiere al municipio del elaborador (Reil), 418 es el código específico asignado al elaborador, 06 es el lote y 19 el año en que se envió la muestra para la cata. En este caso en todos los AP. NR. de la bodega será común el 2, el 598 y el 418.
Finalmente, la expresión Abfüller se refiere a la embotelladora, que coincide con la bodega.

NdC: El vino tiene un color amarillo dorado. La nariz es intensa, aún en la fase más golosa, con fruta con hueso en sazón (melocotón, albarico), ligeros recuerdos a miel, matices florales y un fondo de especias dulces. En boca tiene ante todo cremosidad, desconozco si tiene azúcar residual pero la sensación es de un vino seco, muy bien de acidez, ciertas sensaciones afrutadas. Largo y seductor.

Belondrade 2019, presentación de una verdejo emblemática

En tiempos de COVID-19 las relaciones personales se han puesto difíciles pero pese a ello algunas empresas han aprovechado las herramientas digitales para mantener el contacto con clientes y/o prescriptores. Este es el caso de Belondrade que, a través de su distribuidor en Valencia, Pablo Bacete (Leblosen) llevó a cabo la presentación de la añada 2019 del vino Belondrade, una de las verdejos con más personalidad de toda España.
A los participantes nos enviaron una botella de 37,5 cl. para poder apreciar de primera mano las peculiaridades de la añada y nos revelaron detales muy interesantes sobre el funcionamiento de la bodega y las peculiaridades de las añadas 2019 y 2020. De la mano de Jean Belondrade y Marta Baquerizo pudimos comprender algo más sobre como la bodega aborda la concepción de su vino más emblemático, el Belondrade.

Belondrade 2019

En tiempos de COVI-19 las precauciones necesariamente han aumentado ya que la vendimia manual y el hecho de que lleven a cabo hasta tres selecciones exige un equipo amplio.
La añada 2019, que es la que se presentaba se describió como “fantástica”. Una vendimia muy seca y muy temprana con bastante menos producción de los habitual (unas 95.000 botellas frente a las 102.000 del 2018). Han acabado sacando el vino de barrica algo antes (estuvo sólo unos 9 meses). La pluviometría habitual está entorno a los 400/450 mm y este año 2019 fue de poco más de 300 mm. El verano muy seco dio lugar a unos rendimientos bajos y no tanto por la existencia de menos racimos como por el tamaño más pequeño de las bayas. Afortunadamente a 750 m sobre el nivel del mar las noches son frescas incluso en años tan cálidos. La escasez de pluviometría tuvo como contrapartida una cosecha notablemente sana. Además, esta es una añada especialmente emblemática ya que es la número 25 de la bodega. Y como elemento que caracterizará esta añada conmemorativa de las “bodas de plata” de la bodega esta es la primera vez que sacan un vino con el marchamo de ecológico al mercado, todo y que el viñedo lleva más de una década certificado como ecológico. En este periodo la bodega ha ido avanzando hacia una mayor sostenibilidad con intervenciones como poner placas fotovoltaicas en el techo, la eliminación del plástico, la plantación de aromáticas (santolinas, lavanda, romero,…), introducción de los hoteles de insectos…. Pequeños detalles en algunos casos, pero todos ellos encaminados a una mejor integración de la bodega en su entorno.
La decisión sobre certificar el vino ha sido colegiada y más que un cambio en su forma de trabajar, que ya era ampliamente respetuosa con el medio ambiente se debe a un guiño hacia ese segmento del mercado que reclama cada vez más la clara identificación de los vinos elaborados con el máximo respeto al entorno.
Trabajan la viña en espaldera y no despuntan y usan la vegetación como cubierta para dar sombre y proteger los racimos. Además, dejan bastantes yemas, recordemos que es una zona con heladas frecuentes y pedrisco y pasada la temporada de más riesgo lo compensan con la poda en verde.
Como todos los años las diferentes parcelas condicionan la elección de la barrica y si bien el estilo del vino presenta cierta opulencia se busca siempre la frescura a través de optimizar la acidez, y, para ello, la elección del momento adecuado para vendimiar es fundamental.
Trabajan con maceraciones cortas y controlan mucho las temperaturas. El trabajo con las lías y los batonnages es común, pero de nuevo viene condicionado por el vino que encierra cada barrica que es a su vez el resultado de lo que viene de las diferentes parcelas. Tratan de minimizar el uso de sulfuroso y para ello les ayuda el trabajo con las lías.
Trabajan con levaduras autóctonas y por tanto el seguimiento de la bodega exige de nuevo mucho trabajo y presencia durante las primeras fases de la elaboración.
Por su parte la añada 2020 se calificó como “compleja e interesante”. Ha sido una añada muy lluviosa y ello introdujo una constante presión por la presencia del oídio y exigió un seguimiento continuo en el viñedo.

Belondrade 2019. 100% verdejo. D.O. Rueda. 14% alc. Acidez 5,4 gr./l.
De color amarillo dorado. Nariz madura, con volumen, en la que aparecen notas cremosas fruto del trabajo con las lías, fruta con hueso madura, matices florales y algún toque ahumado. En boca el ataque es intenso, hay peso de fruta, cierta untuosidad, notable frescura y bastante longitud. Ganará, sin duda, con algo de botella.

Aprovecho también para poner una copia de un viejo artículo que publiqué en Verema a raíz de una visita a la bodega para conocer su trabajo con las parcelas y su conexión con las barricas que emplean.

Una brevísima introducción a los vinos de Austria

Después de la cata de un vino de una zona con una normativa específica es frecuente que nos quedemos con ganas de profundizar en el significado de la información que incluye la etiqueta. Esto me ha sucedido con una excelente grüner veltliner de Nigl y ya que he aprovechado para actualizar mis apuntes os pongo aquí una breve nota que he redactado para identificar la información de la botella.

El vino en cuestión es el Nigl Grüner Veltliner 1ÖTW Privat Pellingen de 2016 (https://tinyurl.com/y32tjko7) una atractivo vino blanco seco, con tensión y seductora mineralidad. Veamos e tapón y la etiqueta y procedamos a su análisis.

En 1992 se fundó la Asociación de Bodegas Tradicionales de Austria Österreichische Traditionsweingüter y como la VDP alemana se encargó de elaborar una clasificación de viñedos excepcionales. A lo largo de casi 2 décadas los miembros de la asociación escudriñaron los vinos que nacían en dichos viñedos especiales a lo largo del curso del Danubio, concretamente en las zonas de Kamptal, Kremstal, Traisental y Wagram. El resultado de ese análisis se la plasmó en la “Klassifikation 2010”, en la que se designaron a 53 viñedos con la clasificación “Erste Lage” (el equivalente a un Premier Cru de Borgoña).

En 2018 elaboradores de Viena y Carnuntum se plantearon también poner sus esfuerzos en una clasificación de sus viñedos. Con la “Klassifikation 2019” son ya 81 las viñas excepcionales que han sido clasificadas como “Erste Lage” los que se plasma es un sello en el que figura la expresión “1 ÖTW” en la que el número hace referencia al carácter de “primer (cru)” y ÖTW se refieren al nombre de la asociación: Österreichische Traditionsweingüter. Para usar el cuño también es necesario que solo las 2 variedades más tradicionales de la zona del Danubio se empleen en su elaboración: grüner veltliner o riesling y además deben ser elaborados como vinos “secos”.
Por otra parte, el termino Ried hace referencia a una parcela claramente identificada, lo que en Borgoña podríamos llamar un “lieu dit”. El nombre viene de una expresión del antiguo Alto Alemán, riuti, que viene a significar un “claro”, una parcela que se limpia eliminando los árboles para dedicarla a la viticultura. En el caso de la etiqueta que adjunto el nombre de la parcela es “Pellingen”.

Logo de la Asociación de Bodegas Tradicionales de Austria

Además la expresión DAC se utiliza de forma similar a nuestras Denominaciones de Origen. Curiosamente se usa la expresión latina Districtus Austria Controllatus. En el caso que nos interesa dicha DAC es Kremstal.
Adicionalmente, en la zona de Kremstal, la denominación “Reserve” relacionada con vinos de mayor calidad se plasma en concreto en al menos un grado alcohólico de 13% y se permite algo de crianza, que en este caso se lleva cabo en los típicos grandes fudres austriacos.

En la contra vemos también la referencia «trocken», que se refiere a que es un vino «seco». O la expresión «erzeugerabfüllung» que nos permite saber el embotellador que, en este caso coincide con el elaborador.

Por último, dos cuestiones adicionales, al tratarse de un Qualitätswein, es decir un vino de calidad tiene que tener un número que solo se otorga después de un análisis químico y una prueba sensorial (llevada a cabo por una comisión alimentaria); esto se sabe porque en la etiqueta como una combinación de letras y números y la expresión DAC Pruüfnr (Número de prueba/cata de la DAC). En este caso consta «L» N 1664/17 donde los últimos 2 números se refieren al año después de la cosecha. También por el hecho de que la cápsula (en un vino con tapón de rosca) lleva la bandera de Austria (roja y blanca) y el logo del águila.

Espero que esta información sea de utilidad.

PRESENTACIÓN DE LA AÑADA 2018 DE LA D.O. RIAS BAIXAS

PRESENTACIÓN DE LA AÑADA 2018 DE LA DO RIAS BAIXAS – Hotel The Westin Valencia (Spain), (27/06/2019)

The Denominación de Origen Rias Baixas is a designation of quality related to cellars in some areas of galician region. This D.O. has five sub-areas (Condado do Tea, O Rosal, O Salnés, Ribeira do Ulla and Soutomaior).
The authorized grape varieties are:
White: Albariño, Loureira blanca or Marqués, Treixadura, Caiño blanco, Torrontés and Godello.
Red: Caiño tinto, Castañal, Espadeiro, Loureira tinta, Sousón, Mencía, Brancellao and Pedral.
The white Albariño being the most recognized grape variety.
————-
La D.O. Rias Baixas es una denominación de origen gallega que cuenta con cinco subzonas (Condado do Tea, O Rosal, O Salnés, Ribeira do Ulla y Soutomaior).
Las variedades autorizadas son:
Blancas: Albariño, Loureira blanca o Marqués, Treixadura, Caiño blanco, Torrontés y Godello.
Tintas: Caiño tinto, Castañal, Espadeiro, Loureira tinta, Sousón, Mencía, Brancellao y Pedral.
Siendo la blanca albariño la variedad más reconocida.

Morning session

  • 2018 Santiago Ruiz Rías Baixas O Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de 80% Albariño, 8% Loureiro, 5% Caiño blanco, 4% Treixadura, 3% Godello. Pajizo. Nariz fresca, vegetal, con un fondo tropical. En boca tiene buen ataque, amargos intensos, bien de acidez y bastante largo.

  • 2018 Terras Gauda Rías Baixas O Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de 70% Albariño, 22% Caiño blanco y 8% Loureiro. Pajizo. Ligera reducción, manzana fresca y algún matiz vegetal. En boca entra bien, pasa fluido pero con materia, notable acidez, cierta verticalidad. Claramente falto de botella.

  • 2018 Señorio de Rubiós Rías Baixas Señorío de Rubiós Condado do Tea – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Albariño, Godello, Torrontés, Treixadura y Loureira. Pajizo. Nariz expresiva, melón frances y cierta tropicalidad. En boca untuoso, con buena acidez, pasa con franqueza, muy disfrutable.
  • 2018 Bodegas Altos de Torona Rías Baixas Rosal – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Pajizo. Nariz con notas tropicales (mango) y matices vegetales. En boca tiene buen ataque, cierta untuosidad pero paso fluido, muy buena acidez y bastante longitud. Disfrutable.

  • 2018 Adegas Valmiñor Rías Baixas Davíla – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ensamblaje de Albariño, loureiro y treixadura. Pajizo. Notable expresión vegetal, fruta blanca. En boca tiene buen ataque, fluido, con buenos amargos, muy buena acidez y bastante longitud. Se nuevo se le nota falto de botella.

  • 2018 Bodegas Altos de Torona Godello Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Fruta con hueso, fruta blanca. Buen ataque, paso cremoso, muy buena acidez. Largo. Muy rico y disfrutable.

  • 2018 Pazos de Lusco Rías Baixas Lusco – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ligera reducción, atractivo lado vegetal, fruta con hueso. Buen ataque, paso fluido pero con sensación de materia, muy buena acidez y bastante longitud. Bien perfilado.

  • 2018 Albamar PAI – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Pajizo. Reducido, fruta blanca y algún apunte tropical. Con materia pero también con excelente acidez, largo, bien definido y con profundidad. Le vendrá bien algo más de botella.

  • 2018 Do Ferreiro Albariño Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Bastante cítrico, fruta blanca, buena definición. En boca entra bien, pasa fluido, con excelente acidez, buenos amargos y notable longitud. Muy rico.

  • 2018 Bodegas As Laxas Rías Baixas Bágoa do Miño – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Ligera reducción, algo menos de intensidad olfativa pero muy buena definición. fruta blanca, matices florales. En boca tiene buen ataque, pasa fluido, bien de acidez, peso de fruta, bastante longitud.

  • 2018 Bodegas del Palacio de Fefiñanes Rías Baixas Albariño D Fefiñanes – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Perfil «clásico», sin apenas tropicalidad (algo de piña madura), algo de fruta blanca. No hay mucho volumen pero si buena definición. En boca tiene buen paso, notable frescura, excelente acidez y notable longitud. Algo falto de botella.

  • 2018 Bodegas del Palacio de Fefiñanes 1583 – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Delicado, cítrico, matices de fruta blanca. En boca es fresco, muy jovencito, con amargos ligeros y bastante persistencia. De los más faltos de botella entre los vinos catados.

  • 2018 Chan de Rosas Rías Baixas – Spain, Galicia, Rías Baixas

    El Chan de Rosas Clásico es un monovarietal de albariño, con buena fruta y una nariz bien perfilada. En boca resulta afilado, con notable frescura. Le falta botella.

  • 2018 Chan de Rosas Albariño Rías Baixas Cuvée Especial – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Mas cremoso y con más sensación de fruta que el «clásico». Cierta mineralidad. Ligeros tostados. Buena acidez.
  • 2018 Paco y Lola Albariño Rías Baixas No. 12 – Spain, Galicia, Rías Baixas
    Frizzante, ligera reducción, fruta blanca, sensaciones maduras. En boca cremoso, con muy buena acidez, refrescante y bastante persistente. De trago largo.
  • 2018 Veiga Da Princesa Albariño – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Maduro, hay notas de piña, uva y algún otro matiz tropical . En boca la entrada es muy buena, fluido pero con materia, excelente acidez, bastante persistente y muy disfrutable.

  • 2018 Maior de Mendoza Rías Baixas Fulget Cuvee – Spain, Galicia, Rías Baixas

    Fruta blanca. Matices tropicales. Algún apunte cítrico. En boca bien definido, con sensación de fruta, fresco, largo y bien perfilado.

Although all the wines tasted showed promise and even some were quite enjoyable, the truth is that they are wines that improve with some additional ageing in the bottle. In these moments the 2016 and the 2017 vintages bring – in general – more pleasure.
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Aunque todos los vinos catados apuntaban maneras e incluso algunos resultaban bastante disfrutables, lo cierto es que son vinos que ganan con algo de tiempo en botella. En estos momentos los 2016 y los 2017 aportan -en general- más placer.

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Mencia & Yarza (Penya la Verema)

Pues está claro que no ando sobrado ni de tiempo ni de ganas de escribir. El vino sigue siendo una parte muy importante de mi día a día, pero entre catas, clases en el grado de de Ciencias Gastronomiacas y algún que otro evento, no parece que mi vida de más de sí y más dado que mi dedicación «principal» sigue estando ligada a la economía pública junto con la mayoría de mis clases, en la facultad de Economía de la Universidad de Valencia.

No obstante, el verano trae algunos momentos de recogimiento y en uno de estos me he animado a reflejar esta cata de la Penya La Verema, que aunque «viejita» sigue dando algo de guerra. Concretamente me refiero a la cata 289 que tuvo lugar en Mayo de este mismo año  y cuyo relato abordo a continuación.

Cata 289 de la Penya La Verema, 19 de Mayo de 2019

Aunque parecía que se había consumado la deriva de la penya hacia las catas “puras” en las que la cena fuera una parte marginal de las reuniones, siguen habiendo importantes inercias que nos llevan a catas con cena. Esta cata fue de algún modo una vuelta a las “raíces” y para ello el organizador, Quique Lozano, eligió el Restaurante Yarza, en Russafa. 

La cata tuvo un claro perfil, mencias del Bierzo ensambladas con otras variedades y también recuperamos la tradicional adición de un vino infiltrado, en este caso un Burdeos de muy buen nivel que acabó ganando la cata.

Los vinos catados fueron por orden de clasificación:

  1. Le Carillon d’Angelus 2015 (83,50)
  2. Dominio de Anza Finca El Rapolao 2016 (83)
  3. Villa de Corullón 2015 (80,17)
  4. Rapolao la Vizcaina 2016 (75,67)

En los links de CellarTracker se puede encontrar mis notas de cata, por si fueran del interés de alguien, pero quiero permitirme comentar las carácterísticas básicas de cada uno de ellos. 

El Carillon d’Angelus es el segundo vino de Château Angélus, la prestigiosa bodega de Saint-Emilion. En este año se elaboró con un 50% de merlot, un 40% de cabernet franc y un 10% de cabernet sauvignon. Se crió en barricas francesas, la mitad nuevas y la mitad de segundo uso durant 14 meses. Un tinto aún joven pero muy prometedor con personalidad y buena definición y que catado a cigas destacó frente al resto de vinos catados.

Dominio de Anza Finca El Rapolao elaborado por Diego Magaña con uvas de la Finca El Rapolao, fruto del ensamblaje de un 90% de mencía y el resto Alicante-Bouschet y sousón. Fermentó en barrica y pasó 12 meses en brricas nuevas de roble francés. Un tino con magnífica presencia con un perfil más mediterráneo que atlántico.

Villa de Corullón es ya todo un clásico del Bbierzo, o al menos de la renovación de dicha zona de la mano de los descendientes de J. Palacios, es “vin de Village” y se elabora bajo la dirección de Titín Palacios. En este caso se trata del ensamblaje de un 89% de mencía, 9% de uvas blancas y un 2% de otras tintas. Se crió durante 13 meses en barrica. De nuevo un vino en el que pria más el caracter mediterráneo frente a otras elaboraciones de la bodega.

Finalmente catamos el Rapolao la Vizcaina 2016 que elabora Raúl Pérez también en la finca El Rapolao para el proyecto La Vizcaína de Vinos. Se elabora con un 90% de Mencía y el resto es Bastardo y Garnacha tintorera. La uva no se despalilla, macera durante 30 días y se cría durante 12 meses en barricas de roble frances. Para mí el vino más complicado, se mostró muy reducido, quizás necesitado de más botella, y no acabó de expresarse en plenitud, lo que se apreció en ls valoraciones de la mayoría de catadores. 

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La cena tuvo lugar en el restaurante Yarza, en la Calle Císcar, 47 de Valencia, cuyo lema “cuina del passat, menjar del futur” dice mucho de su filosofía. Una cocina con raíces al cargo del cocinero Manuel Yarza que me recordó al concepto tradicional y ya casi perdido de las casas de comidas con su justo punto de actualización. Tomanos una crema de calabaza muy rica, una ensaladilla rusa bien solventada, bravas -pues eso, bien hechas y sin toques exóticos-, unos resultones buñuelos de bacalao y de plato fuerte una merluza a la navarra, que estando buena fue el plato que menos me llamó la atención. Postres al centro para acabar. Todo esto lo regamos primero con un Ribeiro muy solvente, el Ramón do Casar 2018, luego con un Rioja con años, el Viña Real Reserva 1985 que aunque con sintomas de fátiga aguanto bien el tipo y se mostró muy fino y para cerrar la cena un seductor Lustau Vintage Sherry 2002, uno de esos vinos indefinibles con los que nos suelen regalar los sentidos los amigos de Lustao, un palomino “dulce” con una larga crianza oxidativa y estática que me resultó muy convicente.

Buena cata la que nos preparó Quique Lozano -de quien también procede la foto- e interesante descubrimiento este Yarza, que promete ofrecer unos más que interesantes menús al medio día, dado su natural tendencia hacia los guisos de cuchara.

 

 

Cata 282 de la Penya La Verema: Espumosos del Penedés.

Cata 282 de la Penya La Verema: Espumosos del Penedés. Valencia, 19 de Julio de 2018. Restaurante del Mercado de SanPau.

Bajo la batuta del organizador, Quique Guillem, llegó la hora de la cata previa a las vacaciones. Como no podía ser menos para hacer frente a la canícula valenciana se buscó vinos con frescura y la elección se decantó en favor de vinos espumosos y Quique nos preparó toda una encerrona en la que con espumosos con mucha personalidad buscó, a ciegas, ver si los catadores éramos capaces de identificar el origen de los vinos y tengo que decir que no fue fácil. Concluido el reto y destapadas las botellas más de uno nos sorprendimos al ver que se trataba en los cuatro casos de vinos del Penedés.

El ganador de la cata fue un imbatible Turó d’En Mota que tuvo la máxima puntuación tanot en media ordinaria (83,75) como en acotada (83,33) y la menor desviación típica en puntuaciones. Era uno de los grandes y, a ciegas, no dio lugar a dudas.

El segundo clasificado fue un cava que o había probado nunca, María Rigol Ordí Gran Reserva brut nature 2011, un cava con una relación calidad/precio magnífica, que obtuvo una nota media acotada de 82 y también una desviación típica baja.

El tercer clasificado fue el Bufadors Vinya del Rascarà 2013, novedad en el mercado, el más joven de la cata y en mi opinión, bastante necesitado de botella. Su media acotada fue de 77,33 con una desviación típica de 4,72.
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Cerró la clasificación el Colet Assemblage Extra Brut 1996, un vino que normalmente me suele gustar y que en este caso se mostró sucio y poco atractivo. No sé si cuestión de edad o de la botella, pero fue muy penalizado por algunos de los catadores.

Por cierto, que sólo 2 de los 8 catadores, Arend y Quique Lozano, consiguieron acertar los 4 vinos en base a la información que aportó el organizador…
Tras la cata disfrutamos de un apetitoso menú que incluía una ensalada valenciana de tomate valenciano y bonito del norte, sepia plancha, kefta vietnamita con salsa de ostras, lomo alto trinchado y un surtido de postres.

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(C) QuiqueLozano

La cena fue acompañada de algunos vinos, concretamente del riesling Goldkugel 2011 de Barzen (Mosela) que aunque se supone seco tiene un toque afrutado. También bebimos un Placet Valtomelloso 2015 de herencia Remondo, un blanco con peso ideal para aquellos que no desmerecen los blancos con madera. En tercer lugar tomamos un Finca herrera Garnacha 2014 de Cigales, un tinto atractivo con frescura pero con materia- En cuarto lugar degustamos un Viñas del Vero Val de Vos reserva 1995 que pese a su edad, mantuvo el tipo y mostró excelente presencia para concluir, ya en los postres, con un Moscatel Málaga Virgen reserva de familia, criado en barricas de roble Allier.

Aprendiendo sobre los vinos del Marco de Jerez

Aprendiendo sobre los vinos del Marco de Jerez

Cata de ASVASU del 26 de Junio de 2018

Cata de cierre del Curso

Llegaba el final del curso y la directiva pensó que debíamos volver a acercarnos a los magníficos vinos del marco, especialmente en este año con Vinoble, como recordatorio para todos los socios que no pudieron asistir a dicha feria de la enorme calidad y personalidad que atesoran dichos vinos.

Afortunadamente en la zona comienzan a salir ediciones de vino pensadas con carácter docente y es por ello que adquirimos la colección Zerej II en magnum para usarla de eje central de la cata así como un magnum de la manzanilla La Kika para tener un elemento de contraste.

Si Zerej I fue un “paseo por la crianza biológica” este Zerej II giraba sobre todo en torno a la crianza oxidativa. Cuatro son las botella que componen la colección, todas ellas provenientes de Bodegas Barbadillo, y comenzamos, como no podía ser de otro modo, con la botella nº 1, un blanco fermentado en bodega, obviamente palomino fino, con un grado alcohólico de 14,5º y que, aunque no lleve dicho nombre no es otro vino que el Mirabrás, un blanco procedente de la parcela Cerro de Leyes de la viña Santa Lucía. La uva se vendimió a mano y se asoleó para acabar fermentando en botas de manzanilla pasando por una estancia corta sobre lías y con una cortísima crianza bajo velo flor, sin encabezar. Acabado el vino se guardó en depósitos hasta el embotellado, ha tenido pues un sutil toque de velo pero también algo de oxidación. Es lo que los viejos del lugar llaman un “sobretablas” con la peculiaridad de su no encabezamiento. Estas fueron mis impresiones: https://goo.gl/Sg2Beq

20180626_201020EDT.jpgEl segundo de los vinos catados fue la Manzanilla La Kika, también de en magnum de Francisco Yuste, embotellada en rama y con 2 años de crianza estática y hasta 9 en criaderas, con una edad media de 11 años. Un magnífico vino que sirvió de contraste que con el precedente y con los posteriores dado que es un vino de crianza biológica. Mis impresiones: https://goo.gl/KbuCDJ

Tras ello volvimos a la colección Zerej, y nada más apropiado tras la Kika que el Zerej II 2, una manzanilla amontillada, con 19% vol. alc. nos encontramos con un vino de transición, ya que la manzanilla Solear Pasada en rama pasa a las colas del Amontillado Príncipe tras 9/10 años de crianza biológica y este vino muestra la transición entre la manzanilla pasada y el amontillado. Un vino que, en circunstancias normales, no se embotella. Estas son mis impresiones: https://goo.gl/KuMRKZ

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El Siguiente paso fue el Zerej II 3, en este caso un oloroso, con 18,5% de vol. alc. y que ya es un vino puramente de crianza oxidativa. Como comenta en la información de los vinos los olorosos “son vinos sufridos y sin embargo amables”, vinos que conjugan sedosidad, amabilidad e incluso dulzura. La referencia en Olorosos de Barbadillo es Cuco que se puede encontrar con vejez media certificada de 12 años o como VORS… este vino procede concretamente de su cuarta criadera. A continuación mis impresiones: https://goo.gl/d2iXAH

El final de la cata vino de la mano del Zerej II 4, y es un Palo Cortado, con 20% vol. alc. Su origen se encuentra en el Obispo Gascón y es un vino viejo, de crianza fundamentalmente oxidativa, con finura y elegancia que se certifica al menos de 3 modos diferentes, con 15 años, VORS y como reliquia (solo 40 botellas al año). Es el más viejo de la colección y está dotando de gran profundidad. Y como es habitual, cuando se degustan los palos cortados siempre sale a colación el tema de su “misterio”. Mis impresiones: https://goo.gl/Gwrjbj

No obstante me he permitido rebuscar en la hemeroteca y sacar a colación el artículo Palo cortado: la verdadera historia de Jesús Barquín https://goo.gl/LDaQcH para intentar -supongo que infructuosamente- profundizar en sus claves. De su artículo, pero también del análisis de la normativa del consejo regulador vemos que no hay una forma regulada de elaborar un palo cortado en el marco y que el Consejo Regulador sólo tiene una definición organoléptica: son vinos de gran complejidad que conjugan la delicadeza y finura aromática del amontillado y la redondez en boca del oloroso.

El procedimiento canónico, es el siguiente:
Se parte de botas de sobretablas (encabezadas a unos 15º alc.) que muestren la finura necesaria para destinarse a crianza biológica. Por diferentes motivos, “dependiendo de los casos y del momento histórico, puede deberse a la presencia dominante de ciertas variedades de uva poco comunes, a peculiaridades de la vasija o de la fermentación alcohólica que en ella se ha producido, a fluctuaciones en el velo de flor, al predominio de ciertas especies o cepas de levaduras en la flor, etc.-” ciertas botas muestran un carácter “diferencial” de modo que el inicial palo algo inclinado con el que se había marcado la bota al destinarse a crianza biológica es cruzado (cortado) por el capataz con un trazo horizontal que le dará nombre al vino. Entonces se encabeza a 17,5º (aproximadamente) y se destina a una escala de palos cortados. Si su evolución no es la esperada, se puede volver a rectificar (cortar) lo que da nombre a los vinos “dos cortados”, “tres cortados”, etc… Pero estos acontecimientos que llevaban a la aparición de “palos cortados” ha ido siendo cada vez más infrecuentes merced a los avances técnicos y la desaparición de la gran mayoría de las viejas castas.
Con ello Barquín llega a la conclusión que los palos cortados sólo sobrevivirán si se busca este producto en las bodegas y plantea incluso un esbozo sobre cómo debe ser dicha persecución: “utilizar vinos finos y ligeros de cuerpo para el proceso de crianza oxidativa que caracteriza los palos cortados. Lo ideal posiblemente sería seleccionar mostos de palomino fina de una particular delicadeza y afinarlos durante un tiempo pasándolos por la fase de sobretablas para, más adelante, reencabezar a los 17,5º/18º alc. y dar comienzo a la crianza oxidativa.” El artículo de Barquín entra en muchas más consideraciones y reflexiones que aquí no reproduzco pero recomiendo su lectura a aquellos intrigados por el mal llamado “misterio” del palo cortado.